La familia del joven fallecido durante un atraco en Porreres el pasado 24 de febrero acusará al anciano de 77 años que lo mató de un tiro. Los allegados a Mauricio E. B., que tenía 25 años, han iniciado ya los trámites legales para personarse como acusación particular en el procedimiento judicial contra el hombre. A través de su abogado, rebatirán la versión de que Pau R. actuó en legítima defensa cuando disparó al joven a bocajarro con una escopeta de caza. El anciano será citado a declarar en las próximos días como investigado por un delito de homicidio por el juzgado de Manacor que instruye la causa.

Pese a que el proceso está dando todavía sus primeros pasos, las partes han fijado ya sus posiciones. Pau R. argumentará que actuó en legítima defensa, para defenderse de dos jóvenes fornidos a los que no podía hacer frente más que a tiros, ya que le habían agredido a él y a su mujer y le exigían más dinero pese a que en la casa no había más. En definitiva, que temía por sus vidas. La familia del fallecido rechaza esta versión y entiende que el anciano no actuó para defenderse de los intrusos, sino en una suerte de venganza por haber entrado a robar.

Las versiones de lo ocurrido que han ofrecido los tres implicados -el anciano, su mujer y el hermano del fallecido, encarcelado por su participación en el asalto- son contradictorias y confusas. Pau R. ha explicado que, en un descuido de los ladrones, logró hacerse con una de sus escopetas. Estaba cargada desde que semanas atrás sufrió otro violento robo en su casa, que no denunció pese a que los asaltantes se llevaron unos 35.000 euros. Según el anciano, Mauricio E.B. se abalanzaba sobre él con una pata de cabra en la mano y él apretó el gatillo para evitar que lo golpeara. Los dos intrusos le habían propinado ya una paliza para que les entregara todo el dinero que hubiera en la casa y también habían golpeado a su mujer.

El hermano del fallecido, Freddy E.B., sostiene que cuando tiroteó a su hermano el anciano no estaba siendo agredido. El joven asegura que lograron hacerse con un botín de 12.000 euros y cuando pidieron más a Pau R., este les llevó a un sótano para dárselo. Fue al salir de esa estancia cuando se toparon de frente con el anciano armado. "¡Os mato!", gritó antes de disparar a Mauricio. El hombre habría intentado entonces recargar el arma, ante lo que Freddy se lanzó contra él y hubo un intenso forcejeo. Según su declaración, la paliza que recibió el anciano fue posterior al disparo contra su hermano. La inspección ocular llevada a cabo por la Guardia Civil avaló esta versión.

La mujer de Pau R. no presenció la escena, ya que se encontraba en otra estancia de la vivienda. En su declaraciones ante los investigadores de la Guardia Civil, aseguró haber escuchado primero un disparo y luego a su marido gritar de dolor.

El juzgado de instrucción de Manacor que ha asumido la investigación del caso llamará a declarar en los próximos días al anciano en calidad de investigado por un delito de homicidio. También está previsto que su mujer y el hermano del fallecido sean interrogados como testigos.

No está claro todavía si los hechos serán investigados en un solo procedimiento o se separará el robo con violencia del homicidio. Si la causa su unifica se hará cargo de ella un tribunal profesional y se divide el proceso contra Pau R. será asumido por un jurado popular. Las partes deberán pronunciarse más adelante sobre esta cuestión.

Por el atraco mortal, cometido el pasado 24 de febrero en un chalé a las afueras de Porreres, permanecen en prisión preventiva tanto Freddy E.B. como dos vecinos de Campos, Marcos R.V., de 58 años, y José Antonio S.L., de 44. Estos últimos habrían sido los encargados de planificar el asalto y llevar a los dos hermanos colombianos hasta la vivienda.

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